14 de Junio: paro y movilización en defensa propia

La CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores, el Sindicato de Camioneros y una cantidad importante de gremios de la CGT y sus regionales convocamos a un paro nacional de actividades y a movilizarnos a la Plaza de Mayo para expresar nuestra voluntad de que las malas decisiones tomadas hasta el momento no sigan siendo pagadas por los trabajadores/as.

La inflación para este año asumida por el propio Banco Central es, como mínimo del 27%. Sin embargo, insistieron hasta el cansancio en imponer un techo del 15% anual y ahora quieren adosarle un insuficiente 5% porque no pueden sostener el discurso oficial en ningún rincón de la Argentina.

El gobierno adoptó una política de libre flotación del dólar que llevó el valor de dicha moneda a $25 en solo diez días a pesar de intervenir con reservas del Banco Central. Cuando el dólar se estabilizó en ese valor volvieron a cometer el mismo error y en un día alcanzó los $26 con pronóstico ascendente.

Aprobaron un “sendero de precios” para las empresas de servicios públicos en el que la producción de gas y la energía eléctrica en el segmento mayorista (o sea la mitad de cada factura mensual) se dolarizó en contra de la opinión del 90% de los usuarios y organizaciones intermedias que participaron de todas las audiencias públicas. El resultado es que hoy -además de los aumentos progresivos en transporte y distribución- la factura sigue su valor ascendente cada vez que se aprecia el dólar. Sin necesidad de apelar a nuevos incrementos.

Los aumentos de transporte, telefonía fija y móvil, impuestos y tasas, salud y educación siguen su propio “sendero”.
En el día de la fecha comenzará en el Senado la discusión en comisión de uno de los proyectos en que dividieron la mal llamada “reforma laboral” que los trabajadores/as frenamos a fines de 2017 a pesar de una feroz represión. Luego, intentarán aprobar otros dos proyectos entre los que se encuentra el destinado a bajar las indemnizaciones.
Ocultaron las imposiciones del FMI para que nos dieran un préstamo a los efectos de paliar un déficit que no supieron achicar ni combatir. Ahora está claro que los prestamistas pidieron a cambio aumentar el precio del dólar, despedir trabajadores estatales, desmantelar los pocos organismos de control existentes, imponer aumentos salariales menores a la inflación real y no combatir la corrosiva fuga de capitales ni la importación de bienes que se pueden producir en nuestro país con su consecuencia inmediata: despidos regulares en la actividad privada.

Es decir, una situación que merece una respuesta masiva para exigir un diálogo social que involucre a todos los sectores pero que tengan la voluntad de cambiar un rumbo que hoy padece la inmensa mayoría de nuestro pueblo.

No es imposible evitar más despidos, adecuar los aumentos salariales a la inflación real, mejorar las jubilaciones y pensiones, controlar la fuga de capitales y ponerle un freno a las importaciones que impliquen un achicamiento de la industria nacional. Es posible evitar un mayor deterioro económico y social. No estamos condenados al éxito pero tampoco estamos condenados a fracasar con las mismas recetas que demostraron su ineficacia varias veces.

Por estas razones, la APJ GAS adhiere al paro de actividades y a la movilización a Plaza de Mayo. Sostenemos que existen alternativas a la situación actual y que los trabajadores/as tenemos la obligación de asumir un papel central en las soluciones que necesitamos. Porque somos la primera minoría en nuestro país, porque producimos la riqueza que luego, mal o bien, se distribuye y porque somos los primeros que sufrimos las consecuencias cuando se toman medidas que agreden la calidad de vida de las mayorías.

Paramos y nos movilizamos para defender el trabajo, el salario, la soberanía y el futuro.

 

COMISIÓN DIRECTIVA APJ GAS